Veinte diez. Dos mil diez. Nuevo año, nueva vida. Feels ironic somehow...
Ciento noventa. Uno. Nueve. Cero. Son los días que llevo... llevaba... sin escribir en el blog.
Como dice Vico-C en Aquel Que Había Muerto:
Ha pasado el tiempo y han cambiado muchas cosas
Han surgido nuevos cantantes y nuevas modas
Ayer estuve muerto y hoy vivo…
Uyy! Me guillé de viejo con esa canción. Pero lo hago con todo el propósito. Para que los que se aburren rápido dejen de leer. Que tengo cosas que decir mas alante y no estoy para mentes pequeñas.
Nuevo año. Vida nueva.
El tirón ha sido de 180 grados y el año 2010 (que se dice veinte diez, coño!) me ha encontrado desempleado, separado y a punto del divorcio. El estrés y la preocupación me arropan, me paralizan. Pero aun con lo mucho que la odio la palabra esperanza, esta aun me acompaña y sigo estando estúpidamente positivo.
Quisiera poder decir que todo se arreglará pronto. Pero en verdad, me estoy preparando mentalmente para días peores. Porque dice el refrán que todo se hace más obscuro antes del amanezca.
Iba a decir mas en este post... De la mala pasada que me jugaron en el trabajo. Del proceso de separación. De cuan difícil es llevar a mi hija a la casa de su madre. De lo peligroso de estar solo. De lo fácil que es no estarlo. Del iPhone, el XBOX y el PS3. De twitter y facebook. De aprender a vivir. De aceptar los errores propios. De aprender de ellos.
Pero creo que esos pueden ser escritos para otros días.
Vamos a ver que pasa...









