- afreytes's blog
- Add new comment
- 436 reads
Por alguna extraña razón me siento orgulloso... Que se joda Labatut, La Comay y los demas fascistas cubanos en Puerto Rico. read more »
Lo peor del caso es que este tipo de persona el sistema lo protege, es tan difícil botarlo que sus supervisores directos van y vienen, tratan y destratan; pero el sistema de personal no permite sacarlo, ni permite parar el robo que hace al erario público.
Sus compañeros de trabajo directos, los que trabajan con el, se desmoralizan. Se preguntan como puede ser posible que alguien que no trabaja siga allí, cobrando. Pero sin hacer nada.
Sus compañeros de trabajo indirectos, otros empleados públicos similares al susodicho, lo enaltecen. Discuten y se maravillan entre ellos de sus hazañas. Se vanaglorian del tiempo que tal, o cual, a estado en equis o ye agencia haciendo nada, parando bolas y metiendo estraiques por años.
Pero no los botan.
Lo que da pena de todo esto es que muchos de ellos fueron buenos servidores públicos en algún momento. Su intención inicial no fue robar, sino servir como se debe.
Las malas lenguas dicen que, justo antes de salir por la puerta, ella grito a los cuatro vientos, "¡Yo regreso en el 2004, cuando los pénepes ganen!" Claro, de los cuatro vientos a tres no le importo; y el ultimo se sintió un poco incomodo de tener que soportar semejante mal olor de boca en su haber
Definitivamente la preñá regresó despues de cuatro años. Los pénepes no ganaron, pero la cartita que recibió finalmente del departamento de personal la hizo volver.
Y es que la preñá, en realidad, es popular. Lo que pasa es que invirtió heavy en la campaña de los pénepes pensando que si así lo hacia conseguiría un puestecito donde la paga fuera mejor y el trabajo... bien, ¿y usted?
Pero al perder los pénepes, la preñá sabe que hizo una mala inversión. Cuando se da cuenta que sus compañeros populares la hundirán ante los ojos de los nuevos administradores. Mejor guardarse en el exilio por el tiempo que sea. Total, los populares no tendrán la babilla para botarla. ¿O tal vez si?
La preñá me dijo un día, "Yo no quiero trabajo mecánico. Yo soy inteligente." Y aunque su meticulosa articulación de ideas y conceptos en esas dos oraciones consecutivas, que de alguna manera entrelazaban con una lógica que solo ella entendía, me hizo dudar de su inteligencia. Definitivamente que ningún hijo de vecino cualquiera es capaz de lograr tal hazaña, estar fuera del gobierno por mas de cuatro años y que no lo boten.
Aunque si bien lo pienso, botar en el caso de ella, hubiese sido muy benigno para lo que yo hubiese sugerido. Y es que, ¿Como es posible criar responsablemente a un hijo bajo la premisa equivoca de que el gobierno te debe guardar un puesto, hasta que a ti te de la gana de volver a ejercer tus funciones? Y ni hablar de que haga bien sus funciones o no. ¿Sabra que ha sucedido en cuatro años tanto a nivel gubernamental como a nivel tecnológico?
¡Pero el bello durmiente no tiene la culpa, o no! Lo que sucede es que algún medicucho le diagnosticó, sin que mediara negociación alguna claro, apnea del sueno. Claro que cualquier remedio necesario para disminuir, o aun eliminar!, la probabilidad de sufrir de ataques de somnolencia durante el trabajo son responsabilidad de...
... espérenlo...
... aguántense...
... del gobierno!
¡Nada mas podía faltar!
Sin embargo, el bello durmiente jamás mencionará ante su empleador que la mejor manera de eliminar los ataques de sueño que constantemente eliminan su productividad y aumentan la carga de trabajo de sus compañeros es muy sencilla. Hacer que el bar de la esquina cierre antes de las once... bueno... ese y todos los que estén a la colindancia de su casa y los pueblos limítrofes.
¿Son todos los empleados públicos tan malos como los que he descrito? ¡Pues claro que no! La mayoría son verdaderos servidores públicos. Pero son las manzanas podridas las que más apestan... pregúntenle a Roselló...
¿Puedes describir a algún empleado público?